Trabajos iniciados en 2016-2017

 

Investigación sobre la adecuación entre formación y ocupación en Occitania (2016-2019):

Brigitte BALDELLI, doctora en Sociología, IRTS/UPVD, coordinadora del CORHIS
Pierre HÉBRARD, profesor titular de universidad en Ciencias de la Educación, investigador en el CRF/CNAM
Deli MUEPU, doctor en Química, IRTS, responsable de sección en l’IRTS-LR
Camille THOUVENOT, doctora en Ciencias de la Educación, administradora del IRTS, directora adjunta del consejo científico del PRÉFIS

 

Investigación sobre las estrategias de profesionalización de los nuevos profesionales en Occitania (2016-2017):

Nathalie MOLINS y Marie RADONDY, estudiantes de 2º año de máster en Práctica Reflexiva de la Intervención Social, en prácticas en el CORHIS bajo la dirección de Brigitte BALDELLI

 

Investigación sobre la inserción profesional de los estudiantes de Gerona, diplomados en Psicología y Educación, dentro del sector social en Cataluña (2016-2019):

Anna PLANAS, doctora en Ciencias de la Educación, facultad de Psicología y Educación, Universidad de Gerona

Aproximación cuantitativa y cartográfica de las formaciones en intervención social en el territorio de Occitania y Cataluña (2016-2017)

Yves GILBERT, catedrático de Sociología, director adjunto del CORHIS, responsable del eje 3

Romain MANDINE, responsable de proyecto en la Asociación Joseph Sauvy, socio del CORHIS, responsable de estudio en el programa ProspecTsaso

 

Identificación de la noción de profesionalización

Durante este período, la actividad realizada ha consistido en un esbozo de la definición del concepto de profesionalización, ya que pronto se constató que este término presenta varias acepciones. En primer lugar, hemos utilizado el enfoque funcionalista y su perímetro limitado de definición de profesiones, considerando estas últimas como sistemas cerrados, portadores de identidades específicas. Son autónomas y aptas para formar y acreditar, en exclusividad, a sus miembros.

 

A continuación, hemos completado esta aproximación con la aportación de la teoría interaccionista, cuyo principio de partida es el hecho de que los individuos que ocupan empleos no reconocidos poseen conocimientos profesionales y buscan, a lo largo de sus trayectorias profesionales, mejorar su situación.

 

Más allá de esta oposición clásica, aparece una tercera corriente. Ésta reúne la corriente neomarxista, que ha intentado reintroducir la sociología de las profesiones en las relaciones sociales y la corriente neoweberiana, que ha permitido considerar el estatus de la profesión como el resultado de una lucha entre competidores que buscan defender, a veces extender, sus “territorios” y como proceso de cierre del mercado (Paradeise).

   

Identificación del territorio

La identificación del territorio ha planteado ciertos interrogantes. La elección inicial del territorio que formaría parte de la cooperación no permitía entender, por parte francesa, las dinámicas de movilidad entre el norte (Toulouse) y el sur (Perpiñán). Así, se ha decidido incluir en la vertiente francesa los departamentos del Aude y del Ariège.

Esta decisión permite comprender las dinámicas de movilidad de los estudiantes del Aude los cuales, en el norte, escogen mayoritariamente como territorio de formación la aglomeración de Toulouse y, en el sur, las de Montpelier o Perpiñán.

El Ariège se ha incluido también por su carácter limítrofe con Andorra, país beneficiario de la cooperación transfronteriza.

 

Identificación de los actores: organismos de formación, personas en formación y tipos de formación

Esta secuencia nos ha permitido empezar la construcción del conocimiento cuantitativo de las formaciones en intervención social y trabajo social.

En una primera etapa, hemos tratado de comprender la construcción y las relaciones entre ambos espacios.

El trabajo social está insertado en la intervención social. Con el objetivo de responder a problemáticas contemporáneas, el Estado desarrolla políticas públicas no únicamente sociales y delega sus ejecuciones y gestiones a administraciones territoriales, locales y asociaciones. Estos operadores recurren a los recursos humanos, actores sociales entre los cuales se encuentran trabajadores sociales. Esta percepción de la intervención social nos aleja, por tanto, de la representación anterior de núcleo duro y abre la posibilidad a otras formas de acceso a la cuestión social.

La primera de estas formas corresponde a trayectorias homogéneas, es decir, a construcciones de carreras realizadas solo en el sector del trabajo social. Corresponde a una forma de profesionalización del trabajo social erigida en los años 60, en la que se obtiene un título que otorga una calificación vitalicia. De ese modo, los trabajadores sociales se construyen una identidad profesional. En este caso, la profesionalización da acceso a una calificación reconocida.

La segunda forma nos remite al paso por el sector social. Los actores poseen un título no incluido dentro del sector social. El estatus, que reside en la función pública, permite la movilidad que faculta a un agente a circular de una función pública a otra. En este caso, la calificación se obtiene en otro sector, o bien deriva de una formación universitaria o profesional distinta. Es la noción de profesión o de identidad organizacional la que domina, más que la identidad profesional. Aquí, los actores construyen la profesionalización a través de la adquisición de competencias.

La tercera forma se sitúa dentro de la lógica de reconversión o de inserción, como sucede en la asistencia domiciliaria. En dicho caso, la referencia se organiza según dos ejes: la construcción social de la asistencia domiciliaria y la construcción más individual de la trayectoria vital o de la experiencia familiar. Esta forma de acceso al ámbito social se caracteriza frecuentemente por la precariedad. Sin embargo, los actores buscan un acceso a la situación de asalariado.

Por último, la cuarta forma de acceso al sector social se define a través de la promoción. Actores ya implicados en la intervención social se convertirán en agentes o trabajadores sociales, ya sea por promoción interna, o a través de la profesionalización. Este es el caso, por ejemplo, de los monitores de taller en los ESAT (‘Establecimiento y Servicio de Ajuda para el Trabajo’) o de personas que trabajan com asistentes (secretariado, contabilidad, recursos humanos…). Como en la primera forma, la cuestión que prevalece en términos de profesionalización es el acceso a la calificacón.

En una segunda etapa, hemos establecido un listado no exhaustivo de formaciones en intervención social, así como fichas de profesiones basadas en los perfiles de las formaciones.

Asimismo, hemos trabajado sobre las diversas formas de intervención social en Cataluña, las formaciones que permiten ejercer una actividad profesional y las estructuras de formación. En concreto, hemos empezado a definir el concepto de educación social y a explorar el alcance de la intervención del educador social.