Teniendo en consideración los reagrupamientos, las colaboraciones y el trabajo en red, la intervención social en movimiento exige, por parte de los profesionales, la confrontación al otro y, por parte de los responsables, la adquisición de nuevos conocimientos para poder trabajar en común.

Trabajar juntos en el territorio transfronterizo precisa superar las fronteras geográficas, culturales y sociales para construir herramientas y métodos compartidos. Animar redes profesionales implica fomentar lo que se realiza en común. Espacios comunes, lenguajes comunes, prácticas comunes dentro de un espíritu de cooperación para tomar mejor en consideración las problemáticas sociales y médico-sociales.

 

Crear puntos en común implica:


 

  • Compartir referencias culturales y éticas;
  • Compartir conocimientos;
  • Intercambiar los saberes adquiridos mediante la práctica (intercambio de buenas prácticas);
  • Tejer redes;
  • Practicar experimentaciones juntos;
  • Comunicar horizontalmente entre actores;
  • Privilegiar el principio de estar juntos y del bien común.